martes, 6 de mayo de 2014

DIOS TE QUIERE LIBRE PARA QUE PUEDAS LIBERTAD A OTROS



En el tiempo del gobierno de los jueces sobre el pueblo hebreo, había dos denominadores comunes, “cada uno hacía lo que bien le parecía” y “los hijos de Israel volvieron a hacer lo malo ante los ojos de Dios”, y dada a la repetición cíclica de estas situaciones, Dios le levantaba un libertador.

Aod fue uno de esos libertadores, la Biblia nos cuenta (Jueces 3: 12 al 30) que este hombre tenía una característica especial, era zurdo. Dice la Palabra de Dios que Aod decide presentarse ante el rey moabita Eglón quien llevaba 18 años de subyugación del pueblo de Israel, por este motivo Aod prepara una espada de doble filo 45 cm. de largo, que la reservaría escondida debajo de su vestido, para su encuentro con el rey moabita.

Dice el relato bíblico que Aod fue al palacio real y llegado el momento oportuno, cuando estaba solo con Eglón, se le acerco y le metió la espada en el vientre del tirano moabita, de tal manera que hasta el estiércol de sus entrañas salió hacia fuera, y Aod lo dejo tirado en piso cerró las puertas de la sala y fue directo al monte Efraín a tocar el cuerno para llamar al pueblo a tomar el territorio perdido.

Este hecho tan violento y fuerte emocionalmente no debe de impresionarnos, porque tiene un gran paralelismo con nuestras batallas personales.

A igual manera que los hijos de Israel en algunas oportunidades en nuestras vidas nos encontramos subyugados y oprimidos por determinadas situaciones, tales como: problemas espirituales, emocionales o económicos, y de la misma manera que Dios utilizo una característica especial en la vida de Aod, como era ser zurdo, de igual manera el Señor utilizara tus características especiales para alcanzar tu victoria.

Nos cuenta la Biblia que Aod tomo una espada de doble filo, símbolo de la palabra de Dios y justamente eso fue lo que utilizo Jesús para vencer al maligno en la tentación diciendo: “…porque escrito está”. Dice el relato que al él introducir la espada, salió toda la inmundicia del opresor.

De la misma manera debe actuar la “espada de la Palabra” en nosotros, debe sacar afuera de nuestras vidas todo malo que nos contamina, pero también relatan las escrituras que una vez que hizo eso, Aod no se quedo ahí sino que cerró las puertas de la sala, así también debemos de hacer nosotros, debemos cerrar toda etapa de dolor y dejarla atrás y nunca más volver a ella.

El Señor te ha llamado a ser un libertador, en primer lugar de las opresiones de tu vida pero en segundo lugar como hizo Aod, una vez que mató al opresor corrió al monte y llamo a otros a retomar el territorio perdido, Dios te quiere libre para que puedas libertar a otros.

BENDICIONES

lunes, 5 de mayo de 2014

¡SE TERMINA MI PACIENCIA!



¡Que mucho se oye eso!
La paciencia no es una característica muy cultivada en nuestra cultura. Somos impacientes hasta con la paciencia. Queremos acciones y repuestas ahora mismo. Queremos cambiar nuestra vida “Ya”. Queremos éxito y fama, “ahora”. No nos damos cuenta de que si queremos verdadera acción, repuestas correctas y cambios permanentes, por lo general debemos esperar.

Tanto el análisis cuidadoso como la reflexión precavida y la deliberación tranquila llevan tiempo. Esto es particularmente cierto en las relaciones y el amor. Queremos el amante perfecto en la relación ideal y lo queremos ahora. Si la relación esperada no se da instantáneamente, buscamos la salida sin tener en cuenta el tiempo, la resistencia y la estabilidad que son tan importantes para el proceso.

La paciencia implica la voluntad de soportar el sufrimiento y la tardanza, perseverar a pesar de las dificultades. La recompensa será un fortalecimiento en las relaciones y una paciencia reciproca. La paciencia es la cualidad básica para lograr el éxito en todo lo que se emprende, tener buenas relaciones y sobre todo lograr el amor de toda la vida.

“Mas tú, oh hombre de Dios, huye de estas cosas, y sigue la justicia, la piedad, la fe, el amor, la paciencia, la mansedumbre.” 1 Timoteo 6:11

“Y no sólo esto, sino que también nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulación produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no avergüenza; porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado. “Romanos 5:3-5


AMEN

sábado, 3 de mayo de 2014

LA FE


Decimos que FE es creer en lo que no se ve, y yo creo que la gran mayoría de la gente tiene FE.

Para los cristianos significa creer en Jesucristo y confiar en cómo obra Padre en su nombre, en nuestras vidas y nos da fuerzas en todo y ayuda.

Para la gente del mundo, FE significa creer en sus propias fuerzas para todo, trabajo, amor, salud, etc. y sólo en caso de gran gravedad gritan "DIOS MÍO, AYÚDAME".

En todos mis trabajos (he trabajado temporal bastante tiempo), al dar testimonio de mi FE, he oído como respuesta "no me comas el coco, yo no le he visto, anda ya no te rayes, no me hables de esto, respeta mi religión..." etc. etc. Sin embargo yo siempre he tenido que estar oyendo conversaciones sobre su fe, es decir, hablan de trapitos, críticas, fútbol, que cosas harán y sexo, etc. etc.  Y yo me pregunto como se sentirían si durante día tras día no pudieran hablar de estas cosas suyas y tuvieran que escuchar a alguien hablar de DIOS todo el tiempo...

No he forzado el tema, sólo esperaba que alguien por lo menos dijera algo, pues encima la mayoría se vanaglorían de que creen mucho en DIOS, a su manera. O sea, creen en ÉL pero hablan de todo menos de ÉL.

Contando eso solo quiero decir lo mal que puede uno sentirse en un trabajo que tal vez sea bueno en sí mismo, escuchándoles y que a la más mínima que digas se te tiran como fieras y siempre me salen con que "hablar de DIOS es algo muy íntimo", aunque pienso yo ¿no es más intimo acaso, hablar de sexo y cosas de pareja y familiares, y bien que las airean en general?

A todo esto yo les decía "sí, hablar a DIOS es algo realmente íntimo, pero hablar de ÉL es otra cosa", y más necesaria aun si eres cristiano, hay que hablarles a todos, pues, si no lo hacemos nosotros lo harán las piedras.

Así que en los trabajos no nos queda más a veces que dejar una semilla, y que DIOS haga, porque rara es la vez que seremos escuchados, ni aun viendo señales y milagros (doy testimonio de ello), la mayoría responde así como les cuento.

BENDICIONES A TODOS Y PACIENCIA.