miércoles, 3 de septiembre de 2014

TOMA UNA DESICION

1º Reyes 18.20 – 21
“ Acab convocó a todos los hijos de Israel, y reunió a los profetas en el monte Carmelo.   Entonces Elías, acercándose a todo el pueblo, dijo:    --¿Hasta cuándo vacilaréis vosotros entre dos pensamientos? Si Jehová es Dios, seguidle; si Baal, id en pos de él. Y el pueblo no respondió palabra.”

Cuando Elías confrontó al pueblo de Israel en el Monte Carmelo, los israelitas ya venían haciendo las cosas mal adorando a otros dioses de la tierra. Antes de desafiar a los profetas de Baal, el profeta Elías enfrentó al pueblo de Dios con palabras que hoy nos pueden hacer pensar a nosotros.

La palabra clave es: VACILAR. Los israelitas estaban vacilando, titubeando, oscilando, en cuanto a que no tenían un rumbo definido. No estaban comprometidos con único Dios verdadero. Habían perdido la identidad del Pueblo de Dios.

Esto me hace acordar a una de las peores situaciones y de las más infelices que podemos vivir, la de un hijo de Dios indeciso.

No se juega ni por una cosa ni por la otra. Sabiendo que ser discípulo de JESUS es la mejor decisión, elije volver hacia atrás, hacia aquellas cosas que ya había vencido gracias a su relación con el mas Grande. Entonces no disfruta de la vida cristiana, de congregarse, de orar, de confiar en Dios, porque su corazón está embarrado con la indecisión y las preocupaciones que son propias de los que no andan caminando cerca de Jesús.

Elías nos invita a jugarnos por Dios y a dejar atrás aquellas cosas que alguna vez ocuparon el lugar de Dios en nuestros corazones. La vacilación nos paraliza y nos llena de dudas.

¿Te estás jugando 100% por Dios, o lo estas reemplazando  con otros dioses que ocupan el primer lugar en tu vida?

BENDICIONES

martes, 2 de septiembre de 2014

UN CORAZON ALEGRE


 Proverbios 17:22
“Gran remedio es el corazón alegre.”

Existe algo más importante que ser feliz, y es nada más y nada menos que compartir nuestra felicidad con los demás. La felicidad que se vuelve egoísta es una felicidad momentánea y falsa, ya que no se reproduce en otros y sólo busca la vanidad.

Tuve la oportunidad de conocer personalmente a alguien que muchos piensan que es un personaje de ficción, pero que en la vida real es un ser humano inspirador, con una sensibilidad extraordinaria, él es Patch Adams, el médico alocado que se pone una nariz de payaso y que en el cine fue interpretado por el famoso actor Robin Williams.

En la vida real Patch es igual al que pinta Hollywood, un hombre sencillo y disparatado, con un gran corazón, que busca llenar de sonrisas al mundo, por eso constantemente, junto a decenas de voluntarios “doctores de la risa” cubren cientos de hospitales a nivel mundial haciendo reír a pequeños y grandes. Él cree firmemente que la alegría puede combatir todo tipo de enfermedades. Algunos expertos indican que mientras reímos liberamos gran cantidad de endorfinas, responsables en buena parte de la sensación de bienestar, y de esta forma la risa permite seguir un tratamiento eficaz en los pacientes.

La Biblia apoya la teoría de Adams. Dice la Palabra de Dios: “Gran remedio es el corazón alegre, pero el ánimo decaído seca los huesos”, esto nos indica que la alegría puede lograr grandes cambios y beneficios a nuestra vida, y entonces podemos decir con certeza que ser feliz es sinónimo de salud y sanidad.

Cuando Jesús llega a la vida de cada creyente, llena de felicidad todo su ser, y automáticamente es sanado del pecado que moraba en él, Dios limpia su alma y lo libera de la opresión que vivía. Existe registro de muchos milagros de gente que creyó en Jesús y fue sanada de enfermedades, en algunos casos hasta incurables.

Un reflejo del cambio de vida de un cristiano es vivir la alegría de una nueva vida, demostrar en el rostro que Jesús vive en nosotros. No nos conformemos con vivir una felicidad personal, erradiquemos el egoísmo de nuestro ser, compartamos el gozo de nuestra salvación con otros y testifiquemos de lo que Jesús hace en nuestras vidas. Disfrutemos la felicidad de tener a Jesús en nuestro corazón y también de compartirlo a los demás.


¿De qué manera habló Dios a tu vida con este devocional?
¿Vives una felicidad plena en Jesucristo?
¿Sabes de alguien cercano que necesita conocer la felicidad en Cristo Jesús?


Amado Dios, eres la razón de mi felicidad, permíteme mostrar a otros lo que has hecho en mí y poder compartir la alegría de tu salvación. Te amo mucho, en el nombre de Jesús. Amén

lunes, 1 de septiembre de 2014

LA VID FUENTE DEL PODER


“Yo soy la vid y ustedes son las ramas. El que permanece en mí, como yo en él, dará mucho fruto; separados de mí no pueden ustedes hacer nada”

¡Qué difícil fue para mí entender la verdad contenida en este pasaje! Durante mucho tiempo viví una vida cristiana muy independiente de Dios, y aunque te parezca disparatado este concepto, así lo era.
Desde que acepté al Señor iba al templo, escuchaba el mensaje y servía en mi congregación. Siempre quise hacer todo “Para agradar a Dios” pero inconscientemente no buscaba ni su guía, ni su consentimiento, y digo inconscientemente porque nadie me había instruido en el tema de estar conectado con Dios para poder servirle.

Acepté a Cristo a los 17 años y en pocas semanas ya era ayudante del pastor, (arrimaba todo lo que necesitaba) esto me motivó mucho y me inició en el servicio, pero siempre creí que todo esto venía guiado desde mi deseo de agradarle y no desde el mismo corazón de Dios.

¿Te parece conocida mi historia? ¿Amas más a la obra de Dios o al Dios de la obra? ¿Crees que es posible servir a Dios sin depender del él?

Cuando leí este pasaje y pude ver la realidad yo era mayor, y era tan difícil cambiar el modelo, me había acostumbrado a la forma antigua, pero Jesús ahora me llamaba a depender de Él. No fue fácil, y lo reconozco, aún a veces me cuesta olvidarme de que la obra no es mía, reacciono y vuelvo a conectarme a Él, porque con mis fuerzas el resultado será limitado; pero con el consentimiento, la guía y la dirección de Dios la cosecha siempre será abundante.

Tú puedes ser parte de una generación diferente, de aquellos que creemos que para hacer grandes cosas necesitamos ir a la fuente de poder, conectarnos con Aquel que nos puede dar todo lo que necesitamos para servir con excelencia, ya que solo a través de Él podremos llevar mucho fruto.


¿De qué manera habló Dios a tu vida con este devocional?
¿Estás conectado a la fuente de poder o aún sirves aislado de Dios?
¿Qué beneficios te trae la dependencia en Cristo Jesús?


Amado Jesús, reconozco que separado de ti nada puedo hacer, te pido que cambies mi mente y me guíes a depender más de ti, y que así pueda llevar mucho fruto para Gloria de Tu Nombre. En Cristo Jesús. Amén